Polo se consolida como uno de los ciclones más peligrosos de las últimas décadas en el Pacífico impulsado por "El Niño"

Especialistas del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y centros internacionales de monitoreo advirtieron que el huracán Polo se ha consolidado como uno de los sistemas ciclónicos más potentes y de rápida intensificación registrados en la cuenca del Océano Pacífico durante las últimas décadas. La fuerza extrema del meteoro está directamente impulsada por las elevadas temperaturas de la superficie marina asociadas a la persistencia del fenómeno climático El Niño-Oscilación del Sur (ENOS).

Las autoridades alertaron que la combinación de vientos sostenidos destructivos, oleaje ciclónico severo y bandas nubosas de gran extensión mantendrá en alerta máxima a las comunidades costeras y del interior en el litoral del Pacífico mexicano.

Intensificación rápida, temperaturas del mar y cambio climático

De acuerdo con los análisis técnicos, las aguas del Pacífico presentaron anomalías térmicas superiores a la media histórica, creando un entorno de alta energía que alimentó la intensificación del ciclón a categorías mayores en lapsos sumamente cortos. Expertos en climatología señalaron que este patrón confirma la tendencia de ciclones cada vez más violentos e impredecibles vinculados al calentamiento global y a la fase cálida de El Niño.

El impacto potencial contempla precipitaciones acumuladas extraordinarias, riesgo de deslaves en zonas montañosas e inundaciones severas por desbordamiento de ríos, lo que ha llevado a coordinar emergencias en los tres niveles de gobierno.

Alerta máxima, protocolos de emergencia y llamado a la población

Frente a la evolución de Polo, el Sistema Nacional de Protección Civil, en conjunto con las secretarías de la Defensa Nacional y de Marina (Plan DN-III-E y Plan Marina), mantiene activo el despliegue preventivo, evacuación de zonas vulnerables e instalación de refugios temporales.

Se reiteró el llamado a la población costera y a la navegación marítima a no descuidar los avisos meteorológicos, evitar cruzar cauces de agua y acatar con inmediatez las órdenes de evacuación preventiva emitidas por los cuerpos de seguridad institucional.