Ya es momento de levantar la voz por Tuxpan

Pasar a recoger la basura, pintar un bulevar, bachear una calle o mantener un parque limpio no debería parecernos extraordinario. Son cosas ordinarias. Si pensamos en un Ayuntamiento como lo que es: una institución que administra recursos públicos para prestar servicios a una ciudad, esas tareas forman parte de lo que debe hacer.

El problema es que llevamos tantos años de rezago que hoy solo vemos lo básico.

Un Ayuntamiento no debería conformarse con hacer lo mínimo. Con el dinero de los ciudadanos tiene la responsabilidad de generar condiciones para que Tuxpan avance: acercar servicios médicos y medicamentos a las comunidades, impulsar jornadas de salud, fortalecer la atención de emergencias, gestionar ambulancias, promover inversión, apoyar a nuestros artesanos y emprendedores, generar oportunidades para las madres que sostienen solas a sus familias y garantizar servicios esenciales como el agua y la seguridad.

Tuxpan necesita inversión, empleos bien remunerados, seguridad e infraestructura turística. Necesita una visión de ciudad moderna y desarrollada. Somos un gran puerto y tenemos todo para aspirar a mucho más.

Y si no van a hacer más allá de lo básico, por lo menos que no le hagan daño a Tuxpan.

Hace unos días conocí un caso que me hizo reflexionar. Se había donado el piso para un museo y me comentaron que la mano de obra no sería cubierta si un representante del Ayuntamiento no acudía a inaugurar. La comunidad terminó asumiendo ese costo para poder continuar con el proyecto.

Más allá de las circunstancias, esto debería llevarnos a una reflexión: cuando sociedad civil, empresarios y fundaciones decidimos sumarnos, debería ser siempre para hacer el bien. No todo puede tratarse de quién aparece en la fotografía o quién recibe el reconocimiento. Si todos aportamos, el beneficiado debería ser Tuxpan.

También debemos revisar el presupuesto. No para estar en contra de nadie, sino porque el dinero público merece análisis, transparencia y tiempo suficiente para ser discutido. La ciudadanía tiene derecho a saber cómo se utilizan los recursos que aporta.

Y propongo algo concreto: crear una mesa permanente de seguimiento ciudadano a las principales obras y servicios de Tuxpan, integrada por Ayuntamiento, empresarios, sociedad civil, universidades y ciudadanos. Que cada proyecto tenga metas, presupuesto, responsables, fechas y avances públicos. No para sustituir al gobierno, sino para acompañarlo y evaluar resultados.

Cuando existen dudas sobre posibles relaciones familiares dentro de la administración pública, la respuesta debe ser transparencia: conocer perfiles, preparación, procesos de designación, atribuciones y resultados. Tenemos más de 150 mil habitantes y estoy segura de que hay mujeres y hombres preparados y capaces que quieren servir a su ciudad.

Finalmente, está la energía. Tuxpan alberga la Central Termoeléctrica Presidente Adolfo López Mateos. Las tarifas eléctricas tienen reglas federales, pero como ciudadanos debemos seguir preguntando, exigiendo información y buscando mejores condiciones para nuestras familias y empresas.

Ya es momento de levantar la voz.

No para destruir.

Para exigir.

Para participar.

Para construir.

Porque si todos nos sumáramos —gobierno, empresarios, sociedad civil y ciudadanos— con un solo objetivo: hacer realmente el bien por Tuxpan, estoy convencida de que nuestra ciudad podría ser otra.