Así es como la temporada de huracanes encarece las frutas, verduras y frijoles en México

La llegada de la temporada de ciclones tropicales y huracanes en México representa un factor determinante en la volatilidad de los precios de los alimentos de primera necesidad. De acuerdo con análisis económicos y reportes del Banco de México (Banxico), los eventos meteorológicos de gran magnitud impactan de manera directa las zonas de cultivo, la recolección de cosechas y las redes logísticas de distribución, provocando un repunte significativo en la inflación no subyacente que afecta el bolsillo de las familias mexicanas.

El impacto inflacionario se concentra con mayor severidad en productos de la canasta básica como jitomate, cebolla, papa, frijol y diversas frutas de temporada, cuyos ciclos agrícolas son altamente sensibles a las precipitaciones extremas y las inundaciones.

Pérdida de cultivos y afectaciones en las cadenas logísticas

El mecanismo de encarecimiento opera en dos frentes principales. En primer lugar, el exceso de humedad e inundaciones destruye hectáreas de siembra o interrumpe las labores de recolección en los estados productores del sur, centro-norte y costas del país, reduciendo de forma inmediata la oferta disponible en las centrales de abasto.

En segundo lugar, los daños a la infraestructura carretera y los bloqueos por deslaves obstaculizan el traslado seguro de las mercancías. El incremento en los tiempos de traslado y los costos de flete se traslada directamente al consumidor final, elevando el precio por kilo en mercados locales y supermercados.

Impacto regional y presiones sobre la inflación no subyacente

Los análisis de la autoridad monetaria destacan que las regiones del sur y centro-norte del país suelen registrar las mayores alzas en los precios de frutas y verduras debido a su cercanía con las rutas de impacto de los ciclones. Aunque estos choques en la oferta suelen ser de carácter transitorio, generan presiones temporales que complican la convergencia de la inflación general a las metas del banco central.

Frente a este escenario recurrente, especialistas del sector agropecuario enfatizan la urgencia de fortalecer los sistemas de seguro agrícola, mejorar la infraestructura de almacenamiento y modernizar los corredores logísticos para mitigar los efectos del cambio climático en el suministro alimentario nacional.