La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, dio a conocer los detalles del marco de negociación energética y comercial acordado entre el gobierno venezolano y la administración estadounidense encabezada por Donald Trump. El pacto estratégico busca restablecer los flujos de inversión en la industria de los hidrocarburos y flexibilizar el esquema de sanciones financieras que pesaba sobre la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
De acuerdo con la funcionaria, el entendimiento bilateral establece licencias específicas para la operación de empresas energéticas internacionales en campos de extracción de crudo pesado y gas natural en territorio venezolano.
“Nuestra meta va más allá con la firma de otros importantes acuerdos que incluyen a grandes empresas como Chevron, Repsol Eni, Shell, BP, entre otros. Queremos ser una potencia energética”, señaló la mandataria en un mensaje transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
Asimismo, explicó que, tomando como referencia un precio de 65 dólares por barril, el país puede recibir 209.335 millones de dólares en virtud del convenio.
“En términos concretos, esto significa que por cada barril producido y vendido, cerca de 19 dólares ingresan directamente a nuestro país”, indicó.
Licencias operativas, inversión en PDVSA y exportación de hidrocarburos
El marco comercial autoriza la expansión de actividades de exploración, producción y refinación mediante esquemas de coinversión entre PDVSA y firmas transnacionales autorizadas por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Rodríguez precisó que los ingresos generados por estas operaciones se destinarán al fortalecimiento del sistema eléctrico nacional, la infraestructura industrial de refinación y programas de estabilización macroeconómica.
Asimismo, el acuerdo facilita el despacho directo de barriles de petróleo hacia refinerías del Golfo de México en Estados Unidos, reactivando rutas comerciales clave para la comercialización global del crudo venezolano.
Implicaciones geopolíticas y mercado energético internacional
La reactivación del comercio petrolero entre Caracas y Washington representa un giro significativo en las relaciones diplomáticas entre ambas naciones, influyendo directamente en la oferta global de petróleo y en la estabilidad de los precios internacionales de los hidrocarburos.
Autoridades venezolanas señalaron que el diálogo se mantendrá bajo el principio de respeto a la soberanía energética, buscando consolidar acuerdos duraderos que permitan la modernización de la infraestructura petrolera y el crecimiento del sector energético en la región.
Delcy Rodríguez detalló que se prevé el desarrollo de 17 campos estratégicos, con “un potencial probado de 65.000 millones de barriles de petróleo”.
Por su parte, Marco Rubio describió el acuerdo como “una gran victoria tanto para el pueblo estadounidense como para el venezolano”.
