Especialistas advierten que la incertidumbre por la revisión periódica del T-MEC y posibles cambios en sus reglas de origen está frenando nuevos proyectos de inversión en sectores clave de la economía mexicana.
El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) continúa siendo el motor central del comercio exterior mexicano y una herramienta indispensable para la atracción de capitales. Sin embargo, analistas y especialistas del sector económico advierten que la falta de certidumbre respecto a las negociaciones y la revisión del acuerdo está pausando nuevos proyectos de inversión en el país.
Actualmente, el T-MEC concentra cerca del 80% de las exportaciones mexicanas, equivale a más del 30% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y sostiene alrededor de 14 millones de empleos directos e indirectos en la región de América del Norte, por lo que cualquier ajuste en sus términos impacta de manera directa a la economía.
Revisiones periódicas y el riesgo en las reglas de origen
Especialistas de la Casa de Bolsa Finamex y del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) señalan que la postura de Estados Unidos de no extender automáticamente la vigencia del tratado hasta 2042 abre la puerta a revisiones periódicas o anuales. Este escenario genera cautela en las empresas que planean proyectos productivos a largo plazo.
Asimismo, analistas en comercio exterior advierten sobre los riesgos de modificar de forma constante las reglas de origen, pues las empresas podrían enfrentar cambios imprevistos en los costos y en las cadenas de suministro si un producto deja de calificar como regional de un año a otro.
Impacto en la inversión y la economía nacional
De acuerdo con datos financieros, la incertidumbre ya muestra efectos en la actividad económica. La Inversión Fija Bruta en México ha acumulado periodos prolongados de desaceleración, un fenómeno atribuido por expertos a la cautela del sector privado frente al futuro del marco regulatorio trilateral.
Sectores clave como el automotriz, autopartes, electrónica, aeroespacial y la agroindustria permanecen a la espera de definiciones claras que garanticen la certidumbre jurídica requerida para mantener los flujos de Inversión Extranjera Directa (IED) en el país.