El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a sacudir el panorama económico internacional tras lanzar severas declaraciones sobre la relación comercial trinacional. Durante una intervención pública, el mandatario afirmó enfáticamente que no le importa el futuro del acuerdo comercial con México y Canadá (T-MEC), amenazando nuevamente con la imposición de barreras arancelarias de no cumplirse sus exigencias en materia fronteriza y de balanza comercial.
Las declaraciones del mandatario estadounidense se dan justo en el marco de las discusiones sobre la revisión periódica del tratado comercial de América del Norte, un proceso que ha generado cautela e incertidumbre entre los sectores productivos e inversionistas de la región.
Presión arancelaria y tensiones comerciales regionales
Trump reiteró que su administración está dispuesta a actuar de forma unilateral e imponer nuevos gravámenes a las importaciones procedentes de sus socios comerciales si considera que estos no frenan problemáticas como el flujo migratorio irregulares o el déficit comercial de EE. UU.
Estas posturas han encendido las alarmas en los mercados financieros y entre los exportadores, quienes ven en la retórica del mandatario estadounidense una amenaza directa a la estabilidad del T-MEC, el cual ampara el flujo de cientos de miles de millones de dólares en comercio trilateral y sostiene millones de empleos en los tres países.


