Cierre fronterizo con EU costó hasta 3 mil mdd a la ganadería mexicana y de Norteamérica

El cierre de la frontera de Estados Unidos a la importación de ganado mexicano, motivado por la alerta sanitaria del gusano barrenador, acumuló pérdidas millonarias que alcanzaron los 3 mil millones de dólares para el sector ganadero nacional y sumaron más de 9 mil millones de dólares al considerar los daños a la cadena de valor trinacional.

De acuerdo con estimaciones del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) y cúpulas agropecuarias, el bloqueo afectó el envío de más de dos millones de cabezas de ganado en pie, frenando una de las corrientes comerciales más dinámicas entre México y Estados Unidos.

Impacto en precios locales y colapso de divisas exportadoras

Las restricciones prolongadas obligaron a los productores mexicanos a retener y alimentar a los becerros en territorio nacional o venderlos en el mercado interno a precios castigados hasta en un 40% respecto al valor de exportación. Esta sobreoferta local provocó distorsiones en los costos de producción y redujo severamente los ingresos por divisas para estados con alta vocación pecuaria como Sonora, Chihuahua, Durango y Tamaulipas.

Del lado estadounidense, las plantas empacadoras y los corrales de engorda en estados como Texas también sufrieron severos desabastos de insumos, lo que derivó en un incremento de precios para los consumidores finales y presiones por parte de la industria cárnica norteamericana para acelerar la reapertura gradual de las fronteras bajo estrictos protocolos de vigilancia epidemiológica.

Estrategia binacional y reapertura gradual

Frente a la crisis, las autoridades de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) reforzaron los controles de inspección y la liberación de moscas estériles mediante la habilitación de nuevas instalaciones sanitarias en el sur de México.

Con la reactivación programada de cruces fronterizos clave, como el de Agua Prieta en Sonora, el sector pecuario prevé iniciar una fase de recuperación paulatina. Sin embargo, representantes ganaderos advierten que tomará varios meses estabilizar el hato ganadero, absorber los costos de logística acumulados y restablecer completamente los flujos de exportación hacia Norteamérica.