SMN advierte por calor histórico y sequías en México para 2027 debido al fenómeno de El Niño

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN), a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), emitió una advertencia epidemiológica y climática ante el fortalecimiento del fenómeno de El Niño, el cual provocará temperaturas récord en México hacia la primavera y verano de 2027. La combinación de este evento oceanográfico con la tendencia sostenida del calentamiento global perfila un escenario de olas de calor atípicas y severas restricciones hídricas en gran parte del territorio nacional.

De acuerdo con las proyecciones meteorológicas, las anomalías térmicas en la superficie del Océano Pacífico registrarán un aumento considerable, alcanzando la categoría de evento "muy fuerte" durante el periodo de otoño-invierno, cuyos efectos máximos sobre la temperatura continental se manifestarán con mayor fuerza durante los primeros meses del siguiente año.

Fechas críticas y regiones con mayor impacto térmico

El análisis técnico del organismo detalla que los patrones de afectación variarán según la zona geográfica. Para las regiones del centro y sur del país, el periodo de mayor riesgo térmico se concentrará durante la primavera de 2027, especialmente en los meses de abril y mayo, donde se prevén valores máximos en los termómetros.

Por su parte, en los estados del norte de la República —como Baja California, Sonora y Chihuahua—, las temperaturas extremas alcanzarán su punto más álgido durante el verano de 2027. De forma paralela, el reordenamiento de los patrones de lluvia generará sequías prolongadas y un déficit de precipitación durante los meses de verano en el centro y sur, alterando los ciclos hidroagrícolas y la recarga de embalses.

Recomendaciones de prevención y gestión hídrica

Ante el panorama de temperaturas extremas, las autoridades del SMN en Milenio instaron a los gobiernos estatales y municipales a actualizar sus Atlas de Riesgo, fortalecer las brigadas de Protección Civil para combatir incendios forestales y promover planes de contingencia para la conservación del agua potable.

Asimismo, se enfatizó la necesidad de proteger a los sectores de la población más vulnerables, como adultos mayores y menores de edad, promoviendo la hidratación continua y reduciendo la exposición directa a la radiación solar en las horas de mayor incidencia.