La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, reafirmó el compromiso de su administración con la salud financiera del estado al asegurar que concluirá su gestión sin contratar nueva deuda pública. Esta política de endeudamiento cero busca consolidar la estabilidad económica de la entidad, priorizando la austeridad y el uso eficiente de los recursos públicos disponibles.
La mandataria estatal subrayó que el saneamiento de las finanzas y la liberación de cargas financieras del pasado permiten que Veracruz camine hacia un desarrollo sostenible, sin comprometer el presupuesto de las futuras generaciones.
Disciplina financiera y manejo responsable del gasto
La clave para sostener las obras públicas e inversión en infraestructura sin recurrir a créditos bancarios radica en un estricto control del gasto corriente y la eliminación de intermediarios. De acuerdo con las proyecciones gubernamentales, la administración estatal mantendrá esta directriz mediante las siguientes acciones:
- Austeridad republicana: Reducción de gastos operativos no esenciales en dependencias gubernamentales para reorientar los fondos hacia sectores prioritarios como salud, educación y seguridad.
- Recaudación eficiente: Fortalecimiento de los ingresos propios del estado mediante la modernización y digitalización de trámites fiscales, facilitando el cumplimiento de los contribuyentes veracruzanos.
- Transparencia presupuestaria: Asignación directa y licitación clara de los proyectos de obra pública, garantizando que cada peso veracruzano se traduzca en beneficios comunitarios tangibles.
Un contraste frente a pasadas administraciones
El anuncio de concluir el sexenio con deuda cero adquiere relevancia histórica al compararse con periodos gubernamentales previos en los que el uso de créditos y bursatilizaciones comprometió severamente las participaciones federales del estado por décadas.
Recientemente, la administración estatal dio un paso decisivo en este mismo sentido al extinguir por completo la deuda bursátil de 199 municipios, liberándolos de compromisos financieros que arrastraban desde 2008. Al aplicar esta misma disciplina a nivel estatal, el Gobierno de Veracruz busca posicionarse como un referente nacional de responsabilidad hacendaria y finanzas públicas sanas.
"Gobernar con honestidad y orden financiero permite dar resultados sin necesidad de hipotecar el futuro de los veracruzanos. La disciplina en las cuentas públicas es la base para que el desarrollo llegue a cada rincón del estado", puntualizó la gobernadora.
Con esta estrategia financiera, el Gobierno del Estado asegura que los proyectos de infraestructura carretera, portuaria y de desarrollo social proyectados para los próximos años se sostendrán exclusivamente con recursos públicos propios y asignaciones federales directas.